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AREA CHICA 1 por Justo Pastor Mellado

Por Sebastián Riffo el 3 de May de 2011

Destacados, Noticias

Hace unas semanas, los artistas que sostienen el proyecto “BLOC Tutorías de Arte” publicaron una declaración sobre la crítica de arte, que tiene la virtud de expresar dos cosas: desazón y resignación. En la sección de comentarios del sitio web del proyecto, Sebastián Riffo les devuelve el fragmento de un texto de José Pablo Feinmann, escritor y filósofo argentino, no solo especialista en la historia del peronismo sino un estudioso de las organizaciones políticas de vanguardia. La maldad de Riffo reside en haber remitido un texto que se refiere a la constitución de frentes políticos y a la producción de manifiestos con sus efectos orgánicos. En parte, Riffo responde a BLOC devolviéndolos al origen de su desazón, describiendo la naturaleza de su resignación, acusándolos de manera implícita de no cumplir con los requisitos inscriptivos de los escritores de manifiestos. En suma, los desautoriza como grupo de combate. En el fondo, les dice: ¡hagan política, de una vez por todas! Aunque pienso que siempre han sostenido una política; solo que nos les ha rendido fruto alguno.

En el actual ambiente santiaguino de las artes, dominado por la flaqueza analítica de un gremio en crisis de vocación institucional , la declaración de BLOC agrega un factor suplementario que permite proyectar una crisis mayor de la escena, arrastrada durante años por los mismos agentes y que no tiene más destino que la mantención de su subsistencia a velocidad de mediano crucero, sin acumular más fracasos que los que ya han definido su condición de existencia durante esta última década. La sorpresa que ha causado la declaración de BLOC tiene que ver con la ausencia de su necesidad enunciativa y con la demostración pública de una incomprensión de problemas complejos que pueden afectar el futuro del negocio. Un artista recién egresado, que sea portador de una ambición mediana, dudaría inscribir su nombre en un proyecto cuyos agentes hacen visible tal candidez institucional.

En primer lugar, BLOC pone en duda su credibilidad como grupo operativo cuyo objeto es la tutoría, como extensión del modelo académico del que provienen y del que han sido sus mejores exponentes. Es decir, trabajan en un espacio post académico donde el modelo de los talleres de grado de la Católica formulan una solución de continuidad discipular, en un terreno de mediación eficiente entre el momento de egreso de la escuela y el momento de construcción de un campo de autonomía. La tutorialidad independiente de BLOC busca validarse como garantizadora inscriptiva, allí donde ya la academia no puede operar. Lo cual significa correr con los costos de instalación de un mercado de consultoría y entrenamiento para jóvenes artistas emergentes. Sin embargo, la declaración innecesaria que han dado a conocer es la demostración de que carecen de una concepción afinada de la mediación artística y del rol que juega el régimen de escrituras en dicho proceso, poniendo en duda -como ya lo he indicado- su propia pertinencia para tutorializar un análisis institucional. Ahora bien: pueden ser muy eficaces en trabajar como tutores de producción de obra, pero no demuestran tener dominio sobre lo que se juega en el campo en que ellos mismos se desempeñan como pequeña institución habilitadora de discurso y de producción poiética.

En segundo lugar, queda en evidencia en los párrafos 3 y 4 de la declaración de BLOC, que no se identifica el tipo de crítica de su conveniencia, si bien apunta su potencial de fuego contra aquella que se escribe en los medios escritos. Luego hacen una enumeración de lo que podría ser el comportamiento de la crítica, pero que excede la crítica de los medios, incluyendo a los presentadores de catálogos, que es arena de otro costal.

Lo mejor es revisar algunos términos. A lo menos, la declaración parte con una afirmación: existe desinterés. Luego, se debe entender que el desinterés del público es una producción de la crítica y que BLOC es víctima de un círculo viciado. Porque si bien existe una producción textual de artistas, entre la que los miembros de BLOC se cuentan, jamás acceden a los medios más leídos (diarios de gran circulación). Incluso, ni los comentadores de glosa que ocupan los formatos de la clínica los toman en cuenta, por pitucos subordinados a la zona de influencia y de operaciones de la Católica-Finisterrae. En este terreno, hay que pensar que BLOC sufre las descalificaciones, tanto del sector subalterno afiliado a la crítica de los filósofos del bloqueo “arcis-la-chile” como de la seccional educativa de una universidad privada de calle República. Es decir, la ausencia de atención crítica es de marca mayor. Por antonomasia, los artistas que suscriben la declaración solo acceden a colocar sus escritos en los medios menos leídos. ¿Pero, cuáles son esos medios?

Ahora bien: uno de los momentos fuertes de la declaración es aquel en que se declara que los medios más leídos no portan atención sobre obras de artistas que llevan 10 o 40 años de carrera, ya que solo publican noticias de unos pocos artistas consolidados. Pero eso corresponde a una situación inevitable, que solo puede hablar de la eficacia política comunicacional de Galería Animal. BLOC apela a los derechos que los artistas no consolidados pudieran tener para ser objetos de atención, ya que declaran asistir a la puesta en espectáculo de la noción de “joven talento”, en contra del silenciamiento y omisión de quienes se juegan la carrera larga y cuyas obras carecen de atención de parte de los medios más leídos.

Respecto de lo anterior, una cosa es cierta: no se es objeto de atención crítica por decreto o por efecto de justicia distributiva. Resulta preocupante la noción de carrera larga que no es capaz de producir atención sobre sí. La propia producción de atención es una construcción compleja, que pone en evidencia la pertinencia de una obra para hacer hablar de sí. Lo que en verdad sorprende en la declaración es que los firmantes esperan y aspiran obtener la atención de los medios más leídos. En nuestra escena: ¿El Mercurio?, ¿La Tercera?

En este punto, cabe la siguiente pregunta: ¿Cómo es posible pasar del medio menos leído al medio más leído? Sin embargo, ¿qué sería un medio menos leído? Supongamos: ¿La Panera?, ¿Arte al límite?, ¿O estarán pensando en las revistas académicas de la Católica o de la Chile? El problema no reside en que sea un medio más leído o menos leído, sino un medio que sea relevante para la inscripción de obra. ¿Cuáles son esos medios?

Es aquí que se plantea la necesidad de un pacto entre artistas, críticos y medios. Pacto imposible: antes del crítico está el editor. No suele haber articulación entre crítica y editorialidad. Sin embargo, la declaración es muy clara para afirmar que el profesional que debe habilitar este pacto, no realiza su trabajo de conectar al público con los artistas. Pero, ¿esa es la tarea que los firmantes le asignan al crítico? El procedimiento es mucho más complejo, valga repetir esta perogrullada. Y BLOC lo sabe, porque de lo contrario no se hubiese habilitado galería YONO, que aparece como una ampliación de la oferta de quienes carecen de atención crítica.

En definitiva, la declaración no puede ser tomada en serio, ya que solo expresa el malestar comunicacional que genera la dificultad que implica manejar dos iniciativas; una, tutorial, y otra, post-tutorial. Ambas iniciativas generan en el ángulo urbano de los Jesuitas con José Miguel Infante un espacio de atracción que puede consolidarse solo a condición de ir bastante más allá que las consideraciones de la declaración sobre la crítica. De este modo, competirían contra Alonso de Córdoba y Pedro Aguirre Cerda, al mismo tiempo. Sin embargo, para levantar una alternativa real, que combine tutoría con efecto orgánico, hay que hacer política; es decir, concebir BLOC como una plataforma de aceleración formal del modelo académico de los talleres de grado de la Católica y como un espacio de colocación referencial de su discipularidad dependiente, en alianza con iniciativas de residencias extranjeras, con el objeto de asegurar de algún modo la internacionalización de los artistas emergentes. Esto es lo que significa ir bastante más allá que las consideraciones ingénuas sobre la crítica. La respuesta está en el fragmento que les propuso Sebastián Riffo: ¡hagan politica! A lo que agregaré: ¡hagan política, de la crítica, desde el diagrama de sus obras! Lo cual significa repensar las condiciones de mediación en la producción de atención crítica.

Justo Pastor Mellado

http://www.justopastormellado.cl/edicion/index.php?option=content&task=view&id=681

http://www.museointernacionaldechile.cl/chile-necesita-critica-de-las-artes-visuales-bloc/#comments

43 Respuestas para “AREA CHICA 1 por Justo Pastor Mellado”

  1. Beatriz says:

    Me parece que la concepción de manifiesto y de lucha que tiene Riffo es anticuada y sólo lleva a totalitarismos. Recuérdese el Manifiesto Comunista o Mein Kampf. Si el mundo no quiere repetir dichas experiencias despótiocas o autoritarias me parece bien que los artistas tampoco lo quieran hacer. Un manifiesto puede ser meramente, y sin tanta rimbombancia, una declaración de intenciones.

  2. Beatriz says:

    Me parece que la concepción de manifiesto y de lucha que tiene Riffo es anticuada y sólo lleva a totalitarismos. Recuérdese el Manifiesto Comunista o Mein Kampf. Si el mundo no quiere repetir dichas experiencias despóticas o autoritarias, creo que es razonable que los artistas tampoco lo quieran hacer en su arena. Un manifiesto puede ser meramente, y sin tanta rimbombancia, una declaración de intenciones.

  3. Rodolfo says:

    Al menos el Manifiesto de BLOC posee una virtud de la cual esta columna carece. Se llama PARSIMONIA.

  4. Matías says:

    Qué curioso que un crítico tan renombrado dedique un tratado de nueve párrafos a lo que él describe como un puñado de artistas emergentes. ¿Se habrá sentido aludido con la exigencia de una buena crítica que ellos hacen?

  5. Sería útil que los comentaristas se identifiquen, para que se hagan más responsables de las “opiniones” que emiten. No leen bien lo de Riffo: éste hace una crítica paródica al exponer la cita de Feinmann. Los conmina a “hacer política”. Otra cosa: no hay parsimonia en la actitud de BLOC, sino un grave error conceptual y una cierta desidia analítica.Por último: no son artistas emergentes, porque ya pasaron ese umbral. Por eso, la exigencia pública debe ser mayor. BLOC se juega a ser un referente para los emergentes. Ahora, siempre me siento aludido por las posiciones de los artistas chilenos, justamente, desde el nivel de las obras. Las obras de BLOC son una cosa, sus declaraciones, otra. Me quedo con las obras. BLOC no exige buena crítica, sino una discursividad promocional en los medio más leídos. Deseo legítimo, pero de baja rentabilidad en el negocio inscriptivo. Su declaración fomenta indirectamente la banalización de la crítica. En una aparente ingenuidad práctica, BLOC terminaría por sostener un autoritarismo de la ligereza.

  6. Chucao says:

    Justo Mellado, el uso de su nombre (incluido el performático segundo) no nos ha dado garantías de responsabilidad de “su” opinión. Pues se acusa a BLOC de un vacío enunciativo que, ¿post ergo propter hoc?, indicaría una asincronía entre el discurso extrapolable de una declaración pública y su praxis artística. Resulta curioso que usted, sea ahora el único capacitado para entender la cita expuesta por el artista visual Sebastián Riffo, la cual actúa como pie forzado para sustentar el argumento posterior.

    ¿A dónde voy?, BLOC, por cierto, no hace explícita una direccionalidad de praxis política, lo que no nos autoriza a negarla al menos como potencial. El error, ya no de BLOC, sino que de las revindicaciones dicotomizantes del arte respecto a la política o al mercado, radicaría así en la naturalización del enunciado que por ende se vuelve implícito, y en su ocultamiento se fosiliza no dando cuenta de la complejidad y variabilidad de los factores involucrados. Si BLOC omite o equivoca, no hace más que reproducir una omisión y error a nivel sociocultural del país que habitamos, en donde todavía resulta para esa mayoría que vive lejos de usted, raro por decir lo menos, el fenómeno intrínsecamente moderno de la “institución arte”, cuando a duras penas, lo moderno chorrea. Si es que.

    Christian Álvarez Rojas
    Músico

  7. … a mí, viejo lobo, no me asustan ya los incendios, ni los gritos ni los denuestos, ni los canibalismos adolescentes.

    Amado Nervo

    Obras Completas.
    Tomo II. Madrid: Aguilar,
    4a. ed.1972, págs. 178-182.

    Me parece interesante que la página del MICH se transforme en un nuevo soporte para la crítica, una más fresca e inmediata, solo bastan un par de clics y tu comentario ya está en la esfera virtual.

    Lo interesante de lo que se ha venido expresando aquí es que los manifiestos y las manifestaciones culturales, como tales, deben ser cuestionadas, pues la indiferencia no sirve para construir infraestructura, muy por el contrario el debate es el rito necesario para la iniciación –como leí por ahí-.
    El asunto es sencillo y Mellado le ha dado al clavo, uno no puede andar por la vida lanzando manifiestos sin antes comprender a cabalidad lo que implica construir un manifiesto, su sentido real y su efecto. Es por eso que me di el tiempo de convocar al viejo Feinmann.

    Debemos estar conscientes que nuestras acciones son las evidencias de nuestras voluntades políticas −para el caso de los artistas son sus materialidades y sus decisiones productivas las que se expresan políticamente-. En ese sentido, pensemos en dos cosas, primero, lo que apareció en la revista Paula el 6 de Noviembre de 1979, un artículo titulado “juan domingo Dávila en cal”, allí el periodista parte su escrito con una cita del artista que dice lo siguiente: “La violencia del lenguaje plástico puede cambiar la realidad”. Segundo, el 17 de Noviembre de 1979, en el diario la Tercera aparece Alfredo Jaar hablando sobre la obra de Juan Domingo Dávila, que dice así: “Al espectador insensible hay que agredirlo con argumentos sólidos”. Ambos artículos referidos a la obra de Juan domingo Dávila, nos muestran, por un lado, un artista con voluntades políticas y, por otro, un espectador con atrevimientos políticos. Ambas expresiones buscan hacer del arte una herramienta para hacer política. Pero en este caso, la política no nace de un manifiesto, ni de un berrinche, sino que nace de la voluntad plástica por hacer de las manifestaciones concretas de las obras de arte las evidencias innegables para cambiar la realidad, lo dado, lo normado, lo establecido, lo que debe decirse o mostrarse.

    En fin, un manifiesto es una voluntad política que incide directamente en un contexto, pero en un contexto sopesado. Pensemos en el impacto que causó el Manifiesto Futurista en América Latina. Éste fue enérgicamente criticado por Rubén Darío, Armando Vasseur y Vidente Huidobro. Ellos son nuestros ejemplos, echaron a andar su maquinaria reflexiva, pues comprendieron que lo que se manifestaba en el escrito de Marinetti distaba mucho de la coyuntura histórica en la que ellos se veían inmersos.

  8. Me gustaría saber que habrá querido decir Justo Mellado con el concepto de área chica. Tendrá algo que ver con el caldero hirviendo, el sitio donde se deciden las posibilidades de ganar o perder en el juego del futbol; la zona erógena para todo futbolista. ¿De quién es el área chica? ¿del portero? ¿Quién es el portero?

  9. como dice Riffo, este espacio u otros en interneet, son excelentes para activar la participacion de la comunidad, y generar espacios de vinculacion abiertos.

    Lo interesante de internet tambien es que vas saltando de un contexto a otro sin una cuota de causalidad…

    Acabo de leer una noticia sobre del almirante William McRaven, de 55 años, jefe del Mando Conjunto de Fuerzas Especiales, lider del equipo SEAL que se supone mato a OsAma. En el daba su formula, cito: rapidez, seguridad, simpleza, propósito y repetición. Pero para liquidar al líder de Al Qaeda, el oficial, descrito por The Washington Post como “uno de los más experimentados cazadores de terroristas”, agregó una sexta clave: la precisión.

    rapidez, seguridad, simpleza, propósito y repetición y precisión

    debe ser una maquina ese milico…

    Recuerdo tambien una conversacion en la que contaban que uno de los curadores del tate modern en una visita a Chile antes de irse decia: Los artistas chilenos mas que curadores necesitan siquiatras… una comunidad quebrada, celosa, desconfiada, donde la critica se presta para alimentar un espacio de desidia asquerosa, suicida.

    Tanta precision para corroer, sobran francotiradores y faltan actos de sanacion colectivos.

  10. Un Chile dibuja, nunca es malo

    http://www.vimeo.com/23350550

    jajajaja

    Oye Enrique haz escuchado hablar de la “Noche de Walpurgis”?

  11. Floro says:

    menos mal que alguien se acuerda de eso

  12. aca una imagen imitable

    http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Walpurgisnacht.jpg

    la pre cordillera se ha estado quemando, resignifiquemosla

  13. Christian Álvarez says:

    Sebastián:

    Se le puede dar al clavo, pero de ahí a hacerlo entrar es otra cosa; también se le puede pegar con un lápiz bic o con un tarro de gas de 11, pero no hay como un martillo que lo deje derechito.

    Para ser honesto por supuesto, me parece una muy buena imagen la del área chica: es el único lugar de la cancha donde no se perdona nada; no se le puede hacer falta al arquero, así que él debe ser el dueño; el delantero no puede fallar en la definición, es gol seguro; un central jamás puede fallar una marca, de hecho no pueden ni ganarle la posición.

    En una sociedad nomoderna como la chilena, y por ende, sin la diferenciación funcional requerida para una institucionalización acorde a la resolución de la complejidad contingente, todos somos arqueros y defensas, todos nos perdemos goles y marcas, con la respectiva culpa. Por eso me extraña (en realidad no) que Justo Mellado solo atine a tocar el pito como autoimpugnado árbitro. Pero en el fútbol amateur el árbitro está para los mandados, lamentablemente.

  14. Aquí todos somos como payasos de circo pobre, le hacemos a todo.

  15. A BLOC no lo acuso de nada. Solo digo que son el síntoma de una desarme. Eso no es una acusación; solo una constatación empírica. Hay otros ejemplos. Ya aparecerán como objeto de comentario. En Area Chica me refiero a hechos o situaciones que quedan picando en la zona de peligro. Por eso el título. Son las pelotas que quedan picando. Son lapsus. Equivocaciones. Fallas defensivas graves, que permiten leer mejor la fragilidad y las fisuras de ciertos emprendimientos. En efecto, la politica no nace de un manifiesto. Cuando Riffo le dice a BLOC que hagan politica, los está interpelando para que piensen en el efecto discursivo de sus propias condiciones de instalación como grupo operativo.
    Hay otro aspoecto a considerar: Riffo no dice que haya que desarrollar una “política de vanguardia”. La cita cumple el rol de designar un campo no considerado responsablemente por BLOC. Si lo grave de BLOC es que proclama la necesidad de que la atención crítica sea trabajo de un crítico-broker, portador de una cartera de negocios. Aquí es preciso hacer otra distinción: ¿cual es el negocio del crítico, en el seno de qué plataforma crítica?
    Finalmente, sugiero leer a Feinmann. Su ensayo sobre el peronismo es metodológicamente sugerente. Y su crítica al negocio de las “memorias”, también. Digo, las “memorias militantes”.

  16. Christian Álvarez says:

    Entonces ya vamos llegando a un consenso, si el “caso BLOC” es sintomático, la conciencia política del discurso viene siendo la disolución de aquella comunidad lingüística que sustenta la acción comunicativa propuesta por el buen Habermas. Cosa que desafía día a día a todos quienes deambulamos por las artes porque anacroniza el discurso de la escuela de Frankfurt, aquel en el que nos sentimos tan cómodos.

    El área chica tiene esa complejidad, que aparte de su cartografía se configura por su contextualización; el área chica de Wembley claramente no es la misma que la del colegio, cuyas líneas había que imaginar con voluntad. Si sumamos las condiciones del juego, tenemos que a veces el arquero jugaba y los defensas atajaban, o según cómo se diera el marcador (si abultaba para un lado muy fácilmente, por ejemplo) incluso era normal cambiarse de equipo.

    Claramente estamos más lejos de Wembley que del patio del colegio, y en ese caso aquella carencia política leída en BLOC, no iría por ausencia, sino que por asociarla tozudamente a categorías que aún no tenemos definidas, sino que son solo voluntariosamente imaginadas, y por ende en constante movimiento y disputa (como el área chica del patio del colegio): mercado del arte, política cultural, público, y en una de esas ¿sujeto? ¿consumidor?.

  17. Floro says:

    ” algo esta mal aquí “

  18. C Silva says:

    Llama la atención que después del chambonesco y fallido intento de “traslado” de la GGM al Centro Cultural Ex- Cárcel de Valparaíso de hace unos días, aparezca Mellado -coordinador general de ese nuevo proyecto- asomando la cabeza, aunque sólo sea para arremeter contra los artistas de Bloc y de pasadita intentar aportillarles el boliche.

    Me parece perfectamente legítimo el llamado de los integrantes de Bloc, que del modo en que creo entenderlo, podría resumirse de la siguiente manera: “como artistas cumplimos con hacer un buen trabajo… pero al parecer eso no basta para lograr que ese trabajo -expuesto- entre en contacto con un público que trascienda nuestro círculo más inmediato”. Es decir, en la visión de Bloc y que en este caso comparto, hay en esta maquinaria un engranaje que no está cumpliendo su propósito: la crítica de arte en Chile se ha ido debilitando y pervirtiendo, en la endogamia, hasta un punto que ya no se puede sostener. Desde luego que es un problema muy complejo y con muchas aristas, pero eso no autoriza a Machuca ni a Mellado a “novatear” a los artistas de Bloc tratándolos de ingenuos, despistados, impertinentes, fracasados, rezongones, ineficaces o carreristas, y hacerse los dos olímpicamente los lesos con un asunto que les compete más que a nadie. Porque, en estricto rigor, más allá de la preocupación y la denuncia, a los integrantes de Bloc no les corresponde buscar las causas ni reparar las carencias de ese campo.

    Basta con leer la columna de Mellado para que nos logre transmitir la sensación de un mundo en el que son inconcebibles el compañerismo, la camaradería, la solidaridad o la compasión. Da la impresión que, desde su perspectiva, cualquier movimiento o manifestación que no sea estrictamente táctica, estratégica o programática es automáticamente clasificada como cándida, débil o llorona. “Never complain, never explain, never apologize” -como dirían John Wayne + Benjamin Disraeli – parece ser su “implacable” línea de conducta. Se olvida Mellado que, al contrario de la arena político-maquiavélica en la que suele moverse, el arte y la poesía son el territorio de las incertidumbres y de la sagrada duda. En ese sentido, su tono encumbrado y de dueño exclusivo de la verdad no dista mucho del estilo del jefe del gobierno para el cual trabaja. Y el análisis que plantea, lamentablemente, porta una vez más ese tufillo “metedor de cuco” y claustrofóbico que a lo largo del tiempo ha caracterizado su discurso.

    Estará molesto Mellado porque los artistas de Bloc no se le cuadran ni le andan replicando diagramitas? Manipulando y revirtiéndoles la cita de Feinmann, Mellado se empeña en defender lo indefendible, a saber, la gran desproporción que existe entre la interesantísima y consistente producción de arte contemporáneo en Chile, y el miope y paupérrimo aparato crítico de las artes visuales locales (que de algún modo él representa). Para nadie es novedad que a través de los años Mellado ha insistido, casi únicamente y de manera sistemática, en detectar -lo que según él son- errores y equivocaciones imperdonables de los artistas locales, en infantilizarlos y descalificarlos prácticamente a todos (con excepción de los que le hacen la corte o las eminencias que le “sirven” políticamente), y lo que es peor, en muchos casos los ha convencido de aquello -de que hacen las cosas mal y torpemente- y de que tienen que permanecer constantemente vigilantes y cautelosos respecto de todas las piezas que se mueven en el tablero… Todo esto dentro de un clima de permanente amedrentamiento, conventilleo, intriga, sospecha y represión.

    Mi percepción al respecto es opuesta; en términos generales, me parece que el nivel de las artes visuales de Chile es altísimo (esto, muy a pesar de la naturaleza eminentemente castradora de la gran mayoría de los próceres del arte y la teoría nacional). No me cabe la menor duda que en Chile hay por lo menos un centenar de artistas activos que estarían en perfectas condiciones de operar exitosamente en un contexto más desarrollado, más allá de nuestras fronteras. De hecho, existen muchísimos artistas nacionales -entre ellos, sin ir más lejos, los integrantes de Bloc- cuya obra circula internacionalmente, en contextos especializados, académicos y/o comerciales.

    Lejos de la ingenuidad y la torpeza que comenta Mellado, y sin apoyo alguno del “aparato crítico-teórico” (y me da la impresión que ni siquiera dándose cuenta los propios Bloc de que lo son), sus integrantes son, en efecto, artistas muy exitosos: han articulado una obra contundente que cuenta con el respeto de sus pares (y que constituye referente para los más jóvenes), poseen antecedentes académicos de excelencia, llevan una carrera docente sobresaliente, han sido ganadores de todo tipo de becas, premios y residencias, tienen presencia en el mercado, y como si todo eso fuera poco, han logrado armar, de manera independiente y con mucho esfuerzo, rigor, encanto, buena onda y generosidad, un punto de encuentro como Bloc (que al poco tiempo de operaciones ya cuenta con un gran prestigio, incluso a nivel internacional).

    Ahora bien, es cierto que no han redactado una declaración -”manifiesto”- muy brillante ni elocuente, pero creo que es preferible un artista trabajador, con obra y sin manifiestos, que un artista flojo, con manifiestos y sin obra… Que es, lamentablemente, el modelo paralizante al que tiende la línea de trabajo de Mellado y su séquito.

    Entonces, si existen en Chile un buen número de artistas de gran nivel, y si existen los recursos disponibles para que sus trabajos despeguen como corresponde, no será entonces que ha sido más bien el cuerpo teórico-crítico el que no ha estado a la altura -como un compañero de ruta decente- para, a través de un trabajo sensible y lúcido, contribuir a impulsar la proyección de esa obra, de manera local y también hacia el extranjero? En otros países de la región, como Brasil o Colombia, las escenas de las artes visuales han sido un poco más afortunadas que la nuestra, al contar con agentes teóricos que trabajan junto a los artistas, a los medios y a las instituciones públicas y privadas en planes de análisis, difusión y contextualización de obra, con altura de miras, y no como en nuestro caso, contra los artistas, los medios y las instituciones (chaqueteando, achatando y enredándose en rencillas locales irrelevantes y chiquiteras).

    Con respecto a su responsabilidad en el tema de la crítica de arte y sus alcances más amplios, es inaceptable que Mellado le quite el poto a la jeringa y le cargue el muerto a “los editores” de los medios (¿?!)… Es más, resulta a estas alturas evidente el agotamiento en su manera de “ver” el arte (que es, precisamente, no viendo en verdad las obras, sino que acomodándolas como meras ilustraciones para sus ficciones personales). Si en algún momento nos hizo gracia que Mellado, en lugar de hablar de lo que veía, desplegara una avalancha interminable de anécdotas y oscuras lecturas históricas bajo el agua, en este momento ese sistema ya no sirve y urge una reformulación; lo que se requiere ahora son pensadores que realmente abran los ojos y articulen ideas, y escriban -sensiblemente, con un lenguaje accesible y claro- acerca de lo que ven, de lo que sienten y de lo que saben, y no sólo de lo que saben (o creen saber). Si así ocurriese, el necesario acto de sanación colectiva que invoca Rivera no tardaría en llegar… O será mucho pedir?

    Nos acostumbramos a que nadie hable específicamente de las obras y de sus eventuales alcances. Se nos hizo normal, por ejemplo, que no fuese publicado un solo artículo que se refiriera a lo que se vio en la exposición “El Terremoto de Chile”, curada por Fernando Castro Flórez en el contexto de la Trienal de Chile (contra el caudal de artículos copuchentos que aparecieron al respecto antes de la misma), o que Machuca se haya dedicado mezquinamente en The Clinic a enumerar a los artistas que a su juicio “faltaban” en la exposición “Beuys, el enseñar como arte” (junto a la obra de E. Vilches y sus discípulos en el MAVI), en lugar de revisar las obras -algunas, verdaderas joyas- que sí estaban en esa muestra. O en verdad, qué hace Mellado hablando con tanta propiedad de Bloc y de Yono, si apenas habrá estado alguna vez más de cinco minutos en el lugar? Hay demasiados malos hábitos que debemos corregir en la escena local, demasiada negatividad y mala leche que resulta contraproducente incluso hasta para quienes la practican.

    Es verdad que es preocupante una carrera larga que no es capaz de producir atención sobre sí. Pero también es preocupante cuando una carrera larga, que sí es capaz de producir atención sobre sí, lo es a punta de pura “inscripción”, “eficaz” y sistemático manejo de los medios -escándalos mediáticos- y las mafias académicas regionales, y lo que es más notable, con muy poquita obra (como es el caso, por ejemplo, de la pomposa retrospectiva que se le ha montado a Jacoby en el MNCARS… a propósito de lo de Feinmann, digo).

    La rapidez, seguridad, simpleza, propósito, repetición, precisión y exactitud serán virtudes en el mundo de los comandos SEAL, o en el de los equipos tecnocráticos de la Coalición por el Cambio, pero no necesariamente en el arte.

    Saludos,

    C.-

  19. felipon says:

    Ningunear los nuevos valores, de la gente joven del arte— es comun en la actitud critica de Mellado, y ademas, en escritura y verbo, se equivoca al expresar sus ideas.
    Yo lo excuso porque lo conozco en “aireado link mental”… Miren, hagan la sgte prueba: llamenlo y pregunten si quizo decir otra, y se encontraran que se pone la soga al cuello que se equivoco, y quiso, que dijo, etc…
    No lo tomen muy en serio… es visceral critikone!!!

  20. felipon says:

    Sin embargo el psiconanalisis que se hace de su actitud es real: “… su tono encumbrado y de dueño exclusivo de la verdad no dista mucho del estilo del jefe del gobierno para el cual trabaja. Y el análisis que plantea, lamentablemente, porta una vez más ese tufillo “metedor de cuco” y claustrofóbico que a lo largo del tiempo ha caracterizado su discurso”, creo que saca a la luz su personalidad critica y sus manejos represores.
    Sobre que alguien, estado, universidad puedan aportar al crecimiento d ela tarea critica de los cronistas de arte, y de criticos (la critica es mas amplia sin duda)
    La region de valpo siempre tiene valores bien sui generis, mas poeticos, tambien abstractos urrealistas, y otros que deben estar al frente del grafitti y los murales que quieren los mercados. Si son jovenes mejor que no tengan agentes intermediarios, si quieren dinero transan con las mineras, y si quieren fama, a lo mas llegan a un viaje a europa, NY y otra a japon,.
    -Que espectativas tiene el arte regional… sacar un grupo tipo partido de futbol, unos camaradas qeu armen ñla giesta, sepan pintarla, proyectarla y salir con las lucas sin sangre… eso es mas dificil, por tanto le nube d ela critica y su papel, es sospechosa de nada nadeante jajaja un abrazo a los pintores y artistas

  21. elsa oort says:

    El discurso, rapidez,seguridad, simplesa,proposito,repeticion y precisión,cuco,comunidad quebrada, desconfiada, ¿quien se atreve entonces a hacer arte? HAY QUE TENER PIEL DE DINOSAURIO PARECE…. Y YO QUE SOLO QUERÍA EXPRESARME…..

  22. oscar barra says:

    lo que pasa es que el Arte no escogió a Mellado…
    mi consejo es que lo ignoren por completo.
    en nada los puede ayudar o perjudicar en su obra.
    el cuco no existe…
    solo existe el trabajo y la convicción.
    ( existe tb. el compañerismo y la lealtad )
    un abrazo.

  23. Alvaro Oyarzún says:

    Encuentro muy importante lo dicho por C. Silva, Su respuesta desmantela de modo lúcido y consistente los comentarios de Pastor Mellado. Demasiadas cosas positivas acarrean los integrantes de Bloc, y es cierto que además son los gestores de un espacio único en este momento en Santiago. De eso Mellado hace vista gorda, porque ese es el ánimo y la condición que conjura al comentarista del arte chileno? Pero sobre todo respecto de la escena nacional y su mediocre argumentación crítica, incapaz durante tantos años de no hacerse cargo de lo que en definitiva más interés debía suscitar: la obra.
    Es a partir precisamente de un trabajo de creación que se puede generar y consolidar un relato que tenga que ver con la historia de la mirada. Desde ahí, todo los posibles tormentos y goces políticos.
    De lo contrario y esto ya lo sabemos hace rato: tal como sucede hoy en nuestro medio local, el discurso o pensamiento crítico sobre el arte en Chile es puro chamullo.

  24. En ese sentido, pensemos lo siguiente:

    “En la historia de las artes, sería algo totalmente nuevo que un crítico se transformara en poeta; sería el trastocamiento de todas las leyes psíquicas, una monstruosidad; en cambio, todos los grandes poetas se transforman naturalmente, fatalmente, en críticos”.

    Ch. Baudelaire,
    Richard Wagner y Tannhauser, 1861

  25. Alvaro Oyarzún says:

    La confusión ya tuvo lugar. Hoy, críticos circulan con su poema bajo la manga buscando la editorial que soporte su capricho. Y por su parte, artistas que practican una escritura critica de poderosa repercusión. Al mismo tiempo que aparecen los “autistas” visuales reciclados en curadores y hasta en chef de restaurantes. No hay riesgo alguno, nada que temer, menos aún trastornos de leyes psíquicas. Como dice Paul Ardenne, “La realidad inclusive está más pronta a cambiar que el arte mismo.”

  26. Rodrigo says:

    Sr. Mellado: al respecto de tu mirada agotada y discurso deshilachado, que comenta Cristián Silva, parece como si tuvieses una plantilla con la que haces un único anàlisis que se reproduce como un tejido en el que sólo se repiten las mismas ideas, los mismos motivos. Un molde en el que algunas cosas calzan y otras no, y las que corren la (buena) suerte de no coincidr quedan excluidas, o agredidas.

    Lo que se percibe patèticamente es que tu modo de trabajo, tu sistema, tu estrategia y tu forma de inscripción es, violentamente, fascista.

  27. Matias Schmitt says:

    1- Se agradece a Bloc por tener el coraje y la voluntad polìtica de abrir la discusión al respecto de si hay o no crìtica de artes visuales en chile a travès de los medios de prensa.

    2- No se entiende por qué los señores Mellado y Machuca han reaccionado con tanta virulencia y enfado ante una demanda sensata: que exista crìtica responsable sobre artes visuales en los medios.

    3- Nadie se puede conformar con las periòdicas aparicones del señor Waldemar Sommer en el Mercurio, uno de los principales medios del pais. ¿Cómo puede ser que otros crìticos, aquellos que se suponen con argumentos, no hubiesen colonizado ya convincentemente ese espacio desplazando una crìtica con ausencia de conteni

  28. Matias Schmitt says:

    do?

  29. Carolina Castro says:

    Quiero señalar que hace tiempo que el arte dejó de ser “el territorio de las incertidumbres y de la sagrada duda” para convertirse en un lugar de donde las dudas no valen nada sino llegan a una certeza. Si vamos hablar de incertidumbres y dudas mejor hablemos de la vida, pero no nos escudemos en nuestra calidad de artistas, víctimas de nuestra capacidad de ser sensibles a lo que nos rodea. Los artistas somos llamados a tomar la acción en nuestras manos, y acción sería sacar un buen libro crítico de los últimos años del arte chileno, o es que ahora vamos a defendernos diciendo que no nos corresponde?
    Tanto BLOC está en su legítimo derecho de patalear por un espacio crítico, como Mellado de salir de su trinchera para intentar abatir al enemigo, el asunto es que lo esencial no radica en la postura de ninguno de los dos. Lo esencial es que en los tiempos que van, en que el arte y la política caminan de la mano, sino pregúntenselo a Ai WeiWei, no podemos desgastarnos en palabras infantiles y discusiones nimias de quien o cual dice las palabras correctas. Lo cierto es que como dice Mellado, el “manifiesto” BLOC carece de actitud realmente crítica y es testimonio de cuan pobre es nuestra defensa en el área chica. Hay que hacer política y discutir esto en la plaza, a los gritos y pagar carteles en los postes, y salir en una camioneta con altavoces!!! HACER!!
    El mal en Chile, es de raíz. Pero cuando algo va tan mal, las posibilidades de mejoría son aún mayores. Seamos capaces de crear un modelo crítico nuevo y decente.

  30. Matías Schmitt says:

    En desacuerdo con lo que plantea Carolina. En primer lugar el arte no puede ser un territorio de certezas. Si fuese así sería extremadamente connotativo y el significado de un trabajo de arte dificilmente podría acabarse en una certeza, en resolver una pregunta y quedarse con una respuesta como ocurre con el modelo científico. Creo que lo que plantea Cristián Silva lo has mal entendido Carolina.

    En segundo lugar, de acuerdo con la carta de BLOC, OJO no es un manifiesto, según lo que he leído es una carta tal como la carta que envió Machuca al The Clinic. Y lo que en ella se plantea es una carencia, a saber: la falta de crítica seria en los medios de prensa.

  31. jose says:

    .yo creo que mellado deberia ser director del museo nacional internacional de chile.

  32. Christian Álvarez says:

    José:

    Tendría que bombardearlo con un Hawker Hunter antes.

  33. Pilar Quinteros says:

    El museo nacional internacional de chile? Y donde es eso? jaja
    saludos jose =)

  34. juan pablo says:

    de que están hablando?

  35. Juanita says:

    Ese viejo mofletudo es un envidioso…no tiene proyecto propio!

  36. Carloco says:

    Encuentro que los curadores aqui en chile son muy mamones y se hacen los hueones todo el tiempo, y creo tambien que los artistas para subsistir en este medio tan chupapico tambien son otros conejos.

    muy bien lo anotado por el señor c. silva, valiente y necesaria su artiulacion de ideas para el medio nacional.

    un abrazo a todos y que siga esta generacion bonita de ideas.

    carloco.

  37. loba says:

    My actions have been a gesture of surrender without limits for a task that has led me to investigate in many schools, houses of friends (with or without refrigerator), lovers, friend-lovers or lover-friends, several libraries and bibliotecs, nameless cat’s piss stinking alleys. Pululating at times attached to the crowd moving as a güiro, when other ocations emboding the flaneur and the most freshly newly showered and perfumed of the Romantics. Many as been the places, the summer hits, the pelvic thrusts and other stuff, but was always the same reason, that thirst of wanting to eat the world like a watermelon, even though many say it is a pear that every earthquake changes its axis by 8 inches and has shortended its turn in by 2.7 miliardsecond. Here I spit the seeds of the watermelon.

    La media zorra que esta en el gallinero!!!!!!!!

    Loba

  38. Chucao says:

    Я никогда не понимал одержимость чилийская высокого класса, для показа во всем мире, что они могут говорить и читать по-английски. Может быть, это периферии комплекса.

    El chucao de maiwe

  39. luke eskaywoker says:

    Cuantas gallinas caen en un calzon?
    Ninguna, pues la zorra se las come toitas.

  40. lucrecia balladares says:

    Justo Mellado, que manera de hablar guevadas para reinventarte

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  • GASTÓN SOUBLETTE

    “La dimensión estética de la consciencia es la base de la empatía entre el hombre y el entorno”

    En Arte y Naturaleza, Revista Aisthesis Nº14, 1982.

  • ÁLVARO OYARZÚN
    “Es a partir precisamente de un trabajo de creación que se puede generar y consolidar un relato que tenga que ver con la historia de la mirada. Desde ahí, todo los posibles tormentos y goces políticos.”

  • LUIS CAMNITZER
    El pintor Frank Stella decía: “si somos los mejores está bien que nos imiten” una frase con tono de presidente norteamericano.

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