Aclaraciones sobre carta abierta de BLOC
Por Sebastián Riffo el 11 de May de 2011

Respecto de nuestra carta “Chile necesita crítica de las artes visuales” y respuestas a ella, creemos necesario hacer algunas aclaraciones. También, deseamos agradecer el amplio interés y los aportes a la discusión, a las numerosas personas que nos hicieron llegar sus comentarios, más aún, a las que públicamente escribieron. Entre estas últimas, cabe destacar el honesto reconocimiento de que “no existe ni ha existido en Chile una crítica de arte a nivel profesional”, de especial valor al provenir de un importante representante de la crítica de arte nacional (G. Machuca, The Clinic, 28-04-11).
Hemos de señalar que no nos responsabilizarnos de sobre-interpretaciones a propósito de la carta, menos de una dificultad de comprensión lectora de ella, en suma, de toda tergiversación. La etiqueta “manifiesto”, por ejemplo, fue adjudicada por terceros, no por BLOC. Enviamos el documento a principios de abril a diversos periódicos nacionales; final y gentilmente lo publicaron El Financiero, Estrategia y El Mostrador (que utilizó dicha etiqueta).
Lo que hemos escrito tuvo el afán de expresar un perjuicio hacia el artista y espectador de arte en Chile, prefiriendo, antes que denunciar a personas específicas, señalar una falla -nada de irrelevante- que sucede al nivel de la crítica de arte en los principales medios escritos nacionales. Por lo mismo, fijar la reflexión hacia los integrantes de BLOC, como algunos lo hicieron, resulta evasivo. Es absurdo aducir gratuidad al plantear la discusión o que la obra de sus portavoces sería desconocida, más todavía al dedicarle una respuesta pública. En cualquier caso, este debate, quizás como cualquiera, debería hacer primar las ideas y la posibilidad de discutirlas por sobre quienes las expresan.
Ahora bien, una de las pocas cosas que puede sacarse en limpio es que la crítica de arte en Chile, en parte, muestra concebirse como propiedad, siendo los artistas velozmente ahuyentados de ella, si no amedrentados, por ejemplo, invocando el estereotipo caricaturesco del artista caprichoso y/o atolondrado (soberbio, ingenuo y que rezonga). También, puede inducirse que ante la demanda por una reflexión escrita pública hacia las artes visuales, el nicho de las universidades, el “glosario especializado” y el temor a la banalidad no puede ser una coartada para delegar en los medios noticiosos la ineptitud en materias artísticas. Ello, considerando la creación de audiencias, la vocación democrática e informativa que debe haber tras una columna de crítica, sin ir más lejos, como demuestran muchas sobre literatura en diarios nacionales. En otras palabras: textos claros, informados, argumentados, agudos e inclusivos. La escritura en el creciente número de publicaciones nacionales especializadas en arte (catálogos, revistas, páginas Web) y su innegable aporte, creemos que no contribuye directamente a remediar la endogamia profesional que muchos percibimos sobre nuestro pequeño medio artístico.
Por último, los abajo firmantes queremos precisar la última afirmación de nuestra primera carta: “no nos queda más que sentarnos a esperar una verdadera crítica a nuestro trabajo (…)”. Pese a la desoladora y lentamente corregible situación de la crítica de arte, BLOC, desde su creación en 2010, es muestra de una actitud marcadamente emprendedora y propositiva. A su vez, pese a estar confiados por haber iniciado abiertamente un debate pendiente, esperamos que el apoyo recibido al proyecto, incluyendo a dicha carta, tenga auténtica relación con una necesidad de muchos artistas nacionales y, ojalá, de mucho de su público.
BLOC / Tutorías de arte
(Catalina Bauer, Rodrigo Canala, Rodrigo Galecio, Gerardo Pulido, Tomás Rivas)
Santiago de Chile, mayo, 2011.







































http://www.youtube.com/watch?v=vdkmhquF60o